Rinosaurio.net

Reflexiones y apuntes de un estudiante autodidacta de diseño de interacción

Publicado en Julio 25, 2017 en la categoría Diseño de Interacción, Reflexión y con las etiquetas ,

Últimamente he tenido la oportunidad de participar en algunos procesos de selección para diseñadores UX. Ha sido muy grato conocer a algunas personas que desde distintos puntos de vista han aportado su experiencia, y de las que he tenido la ocasión de aprender mucho. Pero también me he dado cuenta, que en algunos casos, falta que el proceso de diseño que aplicamos en nuestro día a día, se aplique también en nuestro proceso de búsqueda.

Creo que diseñar una buena candidatura es tan sumamente importante como tener un buen portfolio lleno de trabajos. Y en esta candidatura incluyo desde el primer mail que se envía, hasta el CV adjunto, el perfil de LinkedIn y por supuesto un buen portfolio de tu trabajo.

Por estadística, o por lo menos por mi experiencia, esto en un alto porcentaje de veces no ocurre. Me gustaría aquí tocar algunos puntos, desde la más pura humildad y con la posibilidad de ayudar en la medida de lo posible a aquellas personas que buscan encontrar un nuevo trabajo, así como a las empresas que desean contratarlas.

Quizá esta no sea la oferta.

Creo que cualquier oferta de empleo implica un ratio alto de personas que no encajan en el perfil. Y creo que siempre es algo comprensible y aceptable. Cualquiera es libre de enviar a todas las ofertas que se publican. Lo único que puede implicar perdida de tiempo del que envía, pero más aún del que la recibe. Quizá en algún momento han existido los procesos de selección en los que la empresa elige al candidato por sus aptitudes iniciales. Pero esto, por lo menos en diseño de producto digital, no tiene pinta de ocurrir. Si se está buscando alguien que pueda buscar soluciones, escribir y tomar ciertas decisiones de diseño, hacer entrevistas, análisis, definiciones, etc…, lo mínimo que se espera es que lo que envías respire ese aire. Creo que es preferible concentrar tu energía en preparar una buena oferta en la que creas que puedes encajar, que enviar todas las mañanas a golpe de cañonazo a ver si alguna cuela.

Si realmente te interesa haz que lo parezca.

Todos andamos cortos de tiempo. Queremos que las cosas salgan rápido y pronto. Tener una misma carta preparada para enviar a diferentes ofertas no va a funcionar. En los dos trabajos en los que he estado los dos últimos años he tenido la ocasión de ver a la misma persona enviando exactamente lo mismo en dos ofertas distintas. En más de un caso. Si tú no tienes tiempo para redactar un buen email, fresco, al grano y con amor por el detalle, la persona que está detrás recibiéndolo tampoco tendrá tiempo de leerlo. Y creo que independientemente de que tengas un gran portafolio, la carta de presentación tiene que estar cuidada. Pero ojo, evita enviar la típica carta de presentación dirigida a RRHH. Actualmente y casi en todos los casos estas candidaturas las revisan los diseñadores del departamento. Que son las personas con las que en el futuro trabajarás. Evita hablar de usted, saluda cordialmente, habla con educación pero con frescura. Sé breve pero conciso. Cuida hasta la última coma. Muestra qué te motiva del proyecto sin caer en tópicos. Imagina que este es tu último encargo de diseño. Ponle ganas.

Cuida tu CV. Es tu mejor diseño.

De nada sirve que tengas 10 años de experiencia en diseño de interfaz si tu CV está hecho en Word y tiene toneladas de información apelmazada. O peor aún, si te has pasado de “creativo” añadiendo colores, logos, barritas de progreso que muestran tu experiencia, etc… El CV tiene que ser como el mail del que hablábamos antes. Tiene que ser tu mejor diseño. Es tu carta de presentación como diseñador. Mucho se ha hablado ya de cómo preparar un buen CV. Conciso. Con aire. Que demuestre que está bien diseñado, y es el reflejo de lo que podrías hacer en una interfaz. Elimina las cosas que no aporten, quédate con la esencia. Piensa que el usuario ahora es quien lo va a revisar.

Sé humilde.

Todos nos valoramos y nos queremos. Pero al comenzar tu mail hablando de lo bueno que eres, y de todo lo que sabes hacer, no estás demostrando realmente lo que “sabes hacer”. Demuestra lo que sabes hacer haciéndolo, en lugar de diciéndolo. Las razones para ser contratado las aporta tu experiencia y sobre todo tu trabajo. Revisa los puntos anteriores y piensa en ello. Todo es un conjunto. Es un producto. Diseñar tu candidatura es diseñar tu propio producto, entendiendo que hay un usuario detrás, y que todo tiene que mantener una concordancia, desde los mails, hasta el portafolio pasando por tu perfil de LinkedIn o tu web personal

Experiencia, la necesaria.

Todos hemos hecho de todo. En este mundo del diseño digital puedes encontrar gente que viene de hacer todo tipo de cosas. Muy dispares. Pero ojo, eso no quiere decir que tengas que añadir todo lo que has hecho en el pasado. Creo que hay que conservar la esencia y profundizar en ella. Resalta lo que más tenga que ver con el trabajo que quieres hacer. Y quita importancia al resto. Normalmente la persona que se encarga de revisar CV’s no tiene demasiado tiempo de leer todo tu perfil. Leerá lo último que has hecho. O en algunos casos “olisqueará” lo que has hecho. Dale peso a lo importante. Obvia lo irrelevante ahora.

Un buen portfolio.

Es clave. Pero ojo, mejor no mezclar. No es lo mismo ilustrar que diseñar interfaz. Ni tampoco es lo mismo un cartel que una App. No está nada mal que hagas las dos cosas. Pero si lo que quieres es un trabajo en diseño digital, reserva un espacio aparte en tu portafolio con ese trabajo. Y no solo muestres. Cuenta. Cuenta cómo llegaste a ello, los procesos en los que te viste envuelto, y el por qué de tus decisiones. En general, en la búsqueda de un diseñador de producto digital, lo principal es entender el por qué de sus decisiones de diseño. Valen más 2 trabajos bien explicados y detallados que 20 fotos de trabajos finalizados sin ningún tipo de proceso detrás.

Tu web personal. Tu espejo.

Si tienes una web donde subes tus trabajos y algo de información sobre ti, asegúrate de que sea un espejo de tu trabajo. Si no es así, es mejor no tenerla. Cualquier error visible puede hacer que el proceso no siga adelante. Es muy importante que la interacción de la página esté conseguida, y que si estás buscando trabajo como diseñador UX hayas tenido en cuenta cosas bastante obvias en la maquetación de tu sitio. Si no estás seguro de tener algo acorde, monta el portafolio en unos slides, o bien en un PDF. Es casi mejor que algo no funcione de entrada a que funcione mal. Si además de mostrar tu trabajo quieres mostrar quién eres, hazlo libremente, este es el espacio donde se espera saber de ti, porque al fin y al cabo independientemente de lo bien que diseñes, también tendrá que ver mucho cómo eres. Pero para mostrar como eres, primero tiene que haber una entrevista. Y para que exista una entrevista, tiene que existir más o menos todo lo que hemos visto arriba.

Espero con esto, haber podido aportar un poco de luz al proceso de búsqueda de empleo en estos tiempos digitales que corren. Mi intención es aclarar, que como cualquier otro proceso de diseño, ya sea una App, una web, software empresarial, o un dashboard, la importancia de todo está primero en la planificación y definición de cómo funcionará, cómo se verá, y después en la importancia de los detalles. Aunque creo que al final casi todo es eso… detalles.

4 Comments